Nacimiento del Barrio de Lamiako. De 1700 a 1978.

Lamiako

Desde 1700 Lamiako ha sufrido una gran transformación.

Cuando, según la leyenda, Prudentzia se convirtió en lamia, Lamiako era una inmensa vega rodeada por los ríos Udondo, Nervión y Gobelas. La ría del Nervión, también conocida como la ría del Ibaizabal, creaba con sus crecidas las marismas de camino al mar, las cuales eran conocidas como la playa de la lamia.

En bajamar, era posible ir caminando de Lamiako a Portugalete a través el arenal que quedaba al descubierto.

En el siglo XIX la playa de la Lamia y las llanuras que la rodeaban fueron desecadas y los ríos encauzados. Así, el río Udondo pasó a servir a las primeras fábricas que se edificaron en Lamiako. El río Ibaizabal fue canalizado formando la ría de Bilbao. Fue así como poco a poco se le fue ganando terreno al mar.

A finales del siglo XIX se produjo la fuerte industrialización de Lamiako. Aparecieron las primeras fábricas y la población aumentó. Se construyeron la carretera y la vía del tren que recorría el cauce de la ría desde el mar hasta Bilbao, convirtiendo a Lamiako en un barrio desarticulado en el que las viviendas, las fábricas y las vías del ferrocarril se entremezclaban ofreciendo un paisaje característicamente industrial. 

A principios del siglo XX la población de Lamiako era básicamente obrera y en gran parteinmigrante.

Las fábricas se convirtieron en el centro neurálgico de Lamiako. Las viviendas de los trabajadores, construidas a la sombra de las fábricas, pasaron a ser centros sociales que contenían gran valor cultural.

Al estallar la Guerra Civil, en 1936, Lamiako quedó bajo administración republicana. En 1937 Bilbao y toda Bizkaia caían en manos de los militares golpistas, lo que supuso un importante atraso económcio. En 1939 la guerra finalizaba y el general Francisco Franco instauraba en el Estado Español una dictadura militar.

Franco moría en el poder en 1975 y llegaban los años de la denominada Transición democrática.

En 1977 la democracia regresaba al Estado español y se atisbaban nuevas posibilidades para la ciudadanía, tanto en el plano político como en sus intereses individuales y colectivos. Así, se reconoció a Euskadi como comunidad autónoma y se abrió a Bizkaia, y a sus habitantes, un marco institucional inexistente durante 40 años.

En este ámbito de apertura nacía la Maskarada de Lamiako. Un grupo de jóvenes, encabezados por José Luis Raymond y ayudado por Joserra Valverde, el párroco de Lamiako, comenzó a preguntarse por la identidad de su barrio, una identidad que había sido olvidada tras cuatro décadas de opresión ideológica y cultural.

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